Diciembre
Estos días son bastante relajados. Contaré todo lo que ha pasado.
El miércoles por la mañana le llamé a Tato para ver si podía acompañarme a comprar llantas, con su membresía al Costco. Quizá haya sido mucho mejor ir a buscarlas a la Buenos Aires, o a Santa Martha, pero bueno prefiero comprarlas en un lugar más establecido, aunque me haya salido más caro
Total fui por él, y luego de que me invitó a comer una deliciosas tortas de cochinita pibil
nos lanzamos al Costco. Mi regalo de navidad para mi automóvil, un par de llantas delanteras (digo, tampoco tengo tanto varo como para comprarle cuatro llantas). Llegamos. Lo único que yo sabía sobre las llantas era que eran rin 14. Total, luego de preguntar y resolver dudas terminamos que necesitaba unas llantas 195-70-R14. Goodrich y Michelin. Me fui por las más caras, que estaban como en 900 varos cada una, pues me daba más confianza
Gran total, 2’000 varos en un par de llantas. En fin, era quincena, así que no lo sentía demasiado
Luego fui a ver en cuánto me salía el servicio decembrino en el Shell Autoserv. 500 varos. Pero era ya algo tarde para que me lo entregaran ese mismo día. Ni modo otro día sería.
Fui a dejar a Tato a la casa de su abuela, y yo me fui a la mía.
El jueves por la mañana salgo alegremente a trabajar. Como a las 12 del día, Toño me dice que si lo acompaño al CIDE a cobrar un cheque. Bueno, pues fuimos. El CIDE está justo en frente de la Ibero, aunque es bastante cabrón el entrar, pues está como en una montaña con desniveles, entonces no te puedes ir caminando. Bueno sí puedes, pero necesitarías ser un máster en rappel
En fin, no le pagaron (qué poca madre) y regresamos a la universidad. Por cuestiones que no entiendo no nos dejaron bajar por Prolongación Paseo de la Reforma, si no del otro lado del CIDE: La carretera libre de Cuajimalpa-Toluca. En fin, ahí vamos por la carretera, hacia Santa Fe, y pendejo, se me pasa la salida hacia Santa Fe. Bueno, nos vamos más abajo por Constituyentes, nos damos vuelta en un retorno. A estas alturas ya íbamos a irnos a comer, unos deliciosos tacos de carnitas que están por allá por El Olivo (entre Santa Fe e Interlomas).
Justo en el cruce de Constituyentes y Reforma, por ahí por donde está la subida que te lleva a la puerta de Santa Fe, un pendejo se frena de pijo, haciendo que el carro de atrás también se frene, sin pegarle. Pero el tercer coche, un bonito Cavalier blanco con damog dentro, no alcanza a reaccionar a tiempo, freno, doy volantazo y me voy a impactar con el coche de adelante, destrozando mi faro izquierdo y todo a su alrededor (defensa, lámina, vidirios). Guau, ni pedo pensé durante un segundo. Y de repente, pum. Una señora me viene a pegar por detrás. Toño venía conmigo.
Total, un día anterior le había regalado a mi lindo coche un par de llantas, y ahorita estaba masacrado y tuerto. Y con una nalgada en la defensa trasera. Los tres coches nos orillamos y nos apeamos para ver la magnitud de los impactos. Incluso le llamé a mi papá, pero bueno, debido a cuestiones completamente entendibles no pudo hacer nada, y sólo me dijo que le llamara al seguro. Total, yo era el más afectado por los dos chingadazos, principalmente por el de adelante. Toño fue el que arregló todo: Nos fuimos todos con nuestros respectivos golpes. Ni modo. Al menos los tacos de carnitas me supieron bastante bien.
El viernes, con mi cochecito malherido me fui a trabajar. Llegué como a las 12:30 a la universidad, y me dirigí a Personal a recoger mi cheque de diciembre. Estaba cerrada la ventanilla donde expiden los cheques. Le pregunto a uno de seguridad que estaba por ahí si no sabía por qué estaba cerrado.
Poli: No joven, pues hoy cerraban a las 12, pero hasta se esperaron como 20 minutos.
Iluso: ¿O sea hace 10 minutos?
Poli:Sí joven, ahora hasta enero…
Hijos de la rechingada, ¿cómo hacían eso? Yo no estaba enterado de eso, y por qué habría de enterarme. Me fui a Ciencias Religiosas (que es donde trabajo, administrando un par de servidores) y le dije a la secretaria sobre la situación, con un resultado menos favorable. Luego salió el director del departamento, el Padre Carlos Soltero, y lo mismo, ellos no podrían hacer nada.
Total, volví a ir a Personal, directamente a las oficinas y vi que el cubículo donde dan los cheques también estaban dando aún cheques por una puerta trasera. Me acerqué y le pregunté a una señora que si aún podría recoger mi cheque, y con una completa falta de cordialidad y al más puro estilo tepiteño me dice: “Nah, sólo a los de servicio”. ¿Y quiénes son los de servicio? “Ellos”, señalando a los empleados de intendencia, seguridad, etc. Por favor, me urge; “No se puede”. Ah chale, qué poca madre.
Voy saliendo de Personal, resignado a pasar una navidad entera con mi auto chocado, y me encuentro a la encargada de los contratos, una especie de contadora. Damog emocionado: “Itzel, oye, ya no puedo recoger mi cheque, me sienot muy apenado”. Ah, OK, a ver, ¿cuál es tu apellido? Cinco minutos después estaba formado en la fila del Banamex esperando depositar el cheque.
¿Por qué la hace tanto de pedo para pagarte? ¿Por qué la gente se siente superior a ti cuando tiene la posibilidad de darte el dinero que te corresponde justamente? Me caga ese tipo de secretarias o pendejos que el hacer sufrir a la gente con su dinero, los hace felices.
En fin, ya para en la noche me fui a casa de Joss, pues hoy (domingo) es su cumpleaños. Patty, su novia, y sus amigas planearon una fiesta sorpresa y pues bueno, para allá voy. Salgo de Santa Fe como a las 6:15 esperando llegar a las 7. Ni madres, pinche tráfico de coña: 2 horas hasta la Col. del Valle. Chale. En fin, supongo que es el tráfico de diciembre. Una reunión bastante amena. El Manos, un cuate de la universidad, llegó con una botella de J&B, pues según él, no tomaba Bacardí. Ni yo, pero bueno, habiendo whisky, sí lo prefería
Acabé pedísimo luego de 2 bacardís y como 8 whiskys. Cuando se acabó el J&B, Joss sacó otro whisky extraño pero igual de chido.
Y pues es casi todo, ayer me lancé a ver a Lost Acapulco con Marco. Allá incluso nos encontramos al MiG, aunque me fui temprano y pasé a ver a p4ola a su nuevo depa. Le llamamos a Toño y cañó. A petición mía, con una botella de J&B
Bueno, como la mitad que tenía ahí guardada. Ya luego de un par de bebidas, como a la 1:30 am, nos fuimos a un bar en la Condesa, que conocía la p4. Comí carne tártara y una caguama.
Y ya. La insoportable levedad de diciembre. Qué rollo me acabo de echar…
Current Mood:
infuriated
Current Music: Molotov - Changüich A La Chichona (Sic)

