Perplejo
Imagínese el lector la escena.
Sánborns Café. Esquina Eje 6 Sur, Ángel Urraza y División del Norte. Diez y media de la noche. Asistentes: CloE, Jonathan, Gunnar Wolf, Gaby, Tato y yo. Motivo: Reunión para platicar algunas cosas sobre DebConf6.
Por alguna extraña razón sale al tema los videojuegos.
“De hecho, los viernes en la noche, el Dr. Wolf se llevaba a su pequeño
hijo de ocho años al Instituto y lo sentaba frente a una terminal”,
dijo Gunnar. “De hecho, ahí empecé a jugar Logo”. Tato y yo nos miramos
perplejos. “Pero antes de jugar Logo, había aprendido a programar en LaTeX”. Tato y yo nos miramos atónitos con una mucho mayor perplejidad.
Atajé rápidamente: “Pues a los ocho años yo andaba en bici”.

