November 2006 Archives

Tuve la oportunidad de escuchar el nuevo disco liberado bajo la firma de The Beales y de Apple Records, intitulado Love. Originalmente, la música había sido mezclada y producida para un espectáculo del Cirque Du Soleil, pero como el resultado fue tan bueno, George Martin, productor del disco (y quien también ha producido la mayoría de los discos de los Beatles), decidió comercializarlo. El disco es exquisito. En realidad es un remix de los mismos temas que hemos escuchado de los Beatles en los últimos cuarenta años, pero el resultado es excelente, además de que el audio es stereo de dos canales, además que tiene mezclas surround en 5.1 canales, lo que hace que se escuche como nunca antes se han escuchado las canciones del Cuarteto. A mi gusto, de los mejores tracks del disco es el final de Within You Without You/Tomorrow Never Knows al entrar con Lucy in the Sky with Diamonds. También las canciones consecutivas de Lady Madonna, Here Comes The Sun/The Inner Light y Come Together/Dear Prudence/Cry Baby Cry son bastante emotivas. El disco tiene además excelentes versiones de algunas canciones como Because, donde se oyen cantando a capella y un arreglo de cuerdas fabuloso en While My Guitar Gently Weeps. El disco termina con el hermoso mensaje que John nos transmitía en 1967, expreando que todo lo que necesitamos en este mundo es amor, canción que muy probablemente, originó el bautizo del nombre del disco :) Quien hizo las mezclas originales, el DJ Geoff Lloyd, de Virgin Radio, tenía un mente atraer a jóvenes aficionados a la música atrayéndolos a la música del Cuarteto; y además, enamorar aún más a los ya beatlémanos: Cosa que, desde mi muy particular punto de vista, consiguió con creces en ambos escenarios. Adquiéranlo, no se van a arrepentir, de verdad. El lunes fue su estreno mundial y ya debe estar en todas las tiendas de música.
I simply loved this; on the ways of arriving and reaching Edinburgh, to get to DebConf7 :D
Swimming Jordi, please tell us when you’ll arrive at Leith, and we can arrange for someone to come and pick you up with a towel and some whisky.
Heh, that’s our ironman. ;-)

Jordi working out to get to DebConf7.
Hoy terminé de leer la novela escrita a cuatro manos, Muertos Incómodos, de Paco Ignacio Taibo II y el Subcomandante Insurgente Marcos. La novela está dividida en capítulos, aquellos nones fueron escritos por el Sub y los pares por Taibo II; se publicó originalmente de diciembre del 2004 a febrero del 2005 en entregas dentro de La Jornada.
Tengo que decir que es un texto que me encantó y me quedé con las ganas de que nunca acabara. Describe muchas cosas que me pueden llegar a parecer incluso inverosímiles, como muchas cosas que esconde el gobierno en México con respecto a los indígenas y a la guerra sucia en general, pero me parece inverosímil, a mi parecer, porque desde hace años traigo una estela de inclinación derechista, que he intentado analizar y evaluar y que a veces me hace incluso, ser escéptico con respecto a lo que los jodidos y los indígenas y los inconformes con el sistema rechazan. Es algo que he ido evaluando y desechando en los últimos años (quizás cinco años para acá) y no me voy a mentir a mí mismo diciendo que a veces ya no pienso así, sin embargo, al leer lo que narran principalmente los capítulos de Marcos es sumirme en una realidad viva, que fuera de mi contexto suena a algo no presente, que se habla pero no está ahí, pero que él los pone ahí, describe cómo se manejan las transas, cómo quieren chingar al que menos tiene, cosas a veces tan culeras que me avergüenzo de vivir en un país dirigido de esa manera.
Los capítulos de Taibo II son una joya desde el primero trayendo a Belascoarán al mapa en toda la novela (quien haya leído previamente algo de Taibo II, sabrá que es el personaje principal de muchas de sus novelas), pero creo que Marcos escribe el mejor capítulo de todos: El último. Su relato llega a ser tan sentimental, tan sencillo, tan indígena, tan sentimental, tan real, tan nuestro, que valen la pena todos los capítulos anteriores de él donde hace toda una maraña detectivesca.
Las regalías de dicho libro son destinadas a la ONG Enlace Civil, AC, que apoya los proyectos de las comunidades zapatistas, así que vale la pena comprar el libro.
Los Pumas de la UNAM han concluído una exitosa temporada el día de hoy. Y digo exitosa porque, luego de varios torneos cortos mediocres, en éste pudo lograr no sólo escaparse un poco del asunto del descenso si no también meterse a la liguilla (playoffs) y más aún, terminando como 2do lugar en la tabla general.
El día de hoy, los Pumas dieron una probadita de lo que les espera a los demás equipos repasando a los Tigres de la UANL por cinco goles. Cinco. Cinco goles a cero. 5 - 0. En Ciudad Universitaria. Bonita forma de despedirse de la temporada regular y hermosa forma de presentarse en la liguilla como el primer lugar de su grupo y el segundo de la tabla general, sólo detrás de Cruz Azul y apenas adelante de América (con quien comparte puntos, pero tienen peor diferencia de goles).
Luego de jugarse el repechaje entre Toluca, Guadalajara, Veracruz y Chiapas, los Pumas podrían medirse en los cuartos de final contra Pachuca, Chivas o Veracruz.
¿Podríamos llegar a soñar en otro campeonato para los Pumas? ;-)
Más información al respecto de la liguilla, recomiendo visitar mediotiempo.com.
- ¿Amas más a tus matemáticas que a mí?
- Desde luego que no, preciosa, te amo mucho más a ti.
- ¡Demuéstramelo!
- OK, sea R un conjunto de todos los elementos amorosos…
:-)
La semana pasada encontré en la Facultad algo interesante. Como la mayoría de los días, caminaba por los pasillos adormilado y sintiendo a cada paso la flojera de hacer cualquier cosa en la vida cuando vi un anuncio pegado en una de las paredes con algo que decía más o menos así:
{ primera secuencia de 10 dígitos de Pi, que sumados dan 13 } .comMe quedé un rato mirando el cartel que debajo de lo escrito indicaba: “Fecha límite: 3 de noviembre” y tenía el escudo de la Facultad de Ingenería. A veces mi atención no es lo suficientemente grande así que me quedé para intentar entender el problema o que mis ojos lo estaban viendo bien y el cerebro no me hacía una jugada chueca, como es su costumbre. Luego pensé en quién sería que pusiera ese cartel, ¿sería algún proyecto de los ingenieros? ¿Algún proyecto de clase? ¿Alguna empresa relacionada de alguna forma con ellos? Me quedé parado viendo el cartel y entendiéndolo. Algo que muchas veces sufro estudiando una carrera como Matemáticas, aunado a mi pésima memoria y concentración, es que a veces no entiendo lo que leo. Simplemente lo leo, pero como que no me entra a los huesos, pero como esto sí me interesó me pasé como diez minutos viendo el cartel. “Primera secuencia”. Una secuencia es una cadena de números consecutivos, secuenciales desde luego. Pi tiene una cantidad infinita de secuencias, claramente. “De diez dígitos”. OK, diez números seguidos es una secuencia de diez dígitos. “De pi”, obviamente de Pi. Estos güeyes se fusilaron el acertijo de un problema similar de Google que referenciaba a e, pero bueno, a nosotros nos concernía Pi. “Que sumados dan 13”. Al sumar los diez dígitos de esa primera secuencia de Pi, me debe dar 13. Creo que ya entendí lo que me están pidiendo. Si los primeros, digamos, 18 dígitos de Pi son 3.14159265358979323, entonces la primera secuencia de diez dígitos es 3.141592653. Sumando cada uno de esos dígitos obtenemos 39. No es 13. Así que nos seguimos con la segunda secuencia de diez dígitos que sería 1415926535, cuya suma nos da 41. Y así me tengo que ir hasta que alguna secuencia me dé 13. El siguiente problema era obtener un número de Pi lo suficientemente grande para que me dejara contar muchas secuencias. El domingo cuando fui a casa de Jordi a padrotearlo un rato y le conté de este asunto me dijo con su naquez acostumbrada: “Pues tú también hubieras calculado un número de Pi, tssss…”. Pero no, me vi suficientemente güevón y busqué un número de Pi muy grande en Internet. Hay algunas páginas que te ofrecen un número de Pi de hasta 10’000 dígitos, otros de 100’000, y otros de varios millones de dígitos. Así que utilicé el archivo de Pi del proyecto Gutenberg que contiene 1’250’000 dígitos de Pi (pueden verlo original desde aquí). ¿Y con qué más? Pues con Perl ;-) Ya teniendo identificado el problema y teniendo un número de Pi grandotototote, lo que me restaban eran dos cosas. Como era más fácil editar el archivo de texto del número de Pi y quitarle todo el texto, disclaimers y demás cosas que tiene al principio para dejar únicamente los números así lo hice y mi archivo resultante, el que usé en mi código chafa de Perl es éste.
#!/usr/bin/perl
use warnings;
use strict;
open(P, 'pimil10.txt');
my $string;
{
s/\n//g;
s/\s+//g;
$string .= $_;
} while();
for(my $i = 0; $i
Y así tenemos, en las últimas diez líneas de la salida:
13714 | 0448991721 = 45 13715 | 4489917210 = 45 13716 | 4899172100 = 41 13717 | 8991721002 = 39 13718 | 9917210022 = 33 13719 | 9172100222 = 26 13720 | 1721002220 = 17 13721 | 7210022201 = 17 13722 | 2100222013 = 13 POR FIN!
Eso nos indica que la secuencia “2100222013” es la que suma 13 y está en la ubicación 13’722 de dígitos de Pi. :-) Finalmente tenemos que 2100222013.com es la URL que nos esperaba :-) En estos momentos el sitio ya no pone la felicitación que ponía la semana pasada (como decía, había un límite de tiempo para entrar al sitio. De cualquier forma, aquí pongo un screenshot que tomé cuando entré al sitio. Estaba muy emocionado, pues no sabía qué me esperaba al descubrir el sitio :-)
Fue muy divertido :-) Ya luego me puse más de curioso y vi quién había registrado el sitio usando whois y así.
He pecado.
Durante varias semanas y meses, me hice a la idea de que mi computadora no se llevaba bien con Linux. Y me forcé a usar MacOS. Más por obligación que por gusto. Me retiré un rato de Debian, argumentando que le pondría más atención a otras cosas como la escuela o el trabajo. Llegó un momento en el que me volví el novio favorito de la piratería: Me coquetaba a cada rato, lo que quería lo bajaba con un torrent con el cliente propietario de BitTorrent. Usaba Apple Mail. Dejé las listas de Debian. Lo único que mantenía relacionado, era Planeta Linux, con mi subversion importado desde Fink en la más terrible y abominable de los emuladores de terminal que el hombre haya jamás concebido: Terminal.
Usaba Microsoft Office para ver las presentaciones tontas que mandan en cadena en la oficina. Usé Word para escribir un texto que nunca terminé y nunca mandé para Alternativa. Bajé Mathematica pirata y nunca lo pude jalar porque pedía mucha autenticación que no pude conseguir por Internet (llaves, confirmaciones, etc). Preferí software propietario a libre. Dije que Linux aún no estaba preparado para correr en un escritorio: Me disfracé, me mimeticé. Usaba Preview para ver mis PDFs y iTunes para escuchar mi música. Escuchaba podcasts con iTunes. Me adecué al software que tenía a mi alrededor y no el software se adecuó a mí, como generalmente pasa con software libre.
Y de repente volteé para atrás y vi todo lo que dejaba, lo que había hecho y lo que podía seguir haciendo. Empecé a hacer algunas cosas con Jordi que necesitaba acceso remoto a servidores. Terminal no me ayudó, ni iTerm, ni muchos otros muy pendejos proyectos similares. Me harté de los acentos en las terminales. Tato me jodía con que dejara la mierda de MacOS: Me conoce bien, aunque luego nomás le gusta hacerle a la mamada.
Y mandé todo a la chingada.
Y heme aquí otra vez. Pensando muchos proyectos más, con el Debian que siempre debí tener instalado. Peleándome con el bluetooth y con la suspensión. Con el teclado en X. Dejándolo a mi gusto. Si no me gusta algo a mi alrededor, seguramente lo puedo modificar, lo puedo poner a mi gusto. Vuelvo a la flexibilidad de Mutt, aunque ella me pregunte, “¿por qué ves así el correo?”. Porque me gusta. Porque me apasiona. Porque encuentro en el software libre un mundo que ha transformado mi vida desde hace apenas casi cinco años. Porque me ha traído de los mejores amigos, de las mejores personas y de los mejores lugares que he conocido jamás en mi vida.
Estoy de vuelta y recargado. Y de no haber sido por el puto y miserable manejo que tuve con mi dominio en días pasados, ya habría empezado a disparar a diestra y siniestra.
Ahora sí: Ahí les voy, cabrones.



